ARTURO BENAVIDEZ CONDENADO

EL ABUSO ES DELITO SIEMPRE

Terminó el juicio a Benavidez con un triunfo increible para las mujeres como Eli que se atrevieron a acusar y a denunciar a quienes las vulneraron para toda la vida.
Cierto es que ocho años es una pena menor para alguien que hizo tanto daño pero:
-el juicio se trasladó a Córdoba porque en Villa Dolores dan penas desde los 15 años por este tipo de delitos,
-en la ciudad enorme era un caso más
-esta Cámara tenia como antecedente no mas de cinco años por este tipo de delito
-el abusador tenia un abogado sin escrupulos como Hairabedian.
A pesar de los intentos y estrategias, no se imaginaron el incondicional apoyo de grupos de mujeres y de derechos humanos que hicieron suya la causa, que vecinos, familiares, amigos y docentes acompañarian a Eli, que la prensa -en representación de lo que le interesa a la sociedad- iba a estar tan cerca observando cada instancia de este caso.
En este contexto, OCHO AÑOS SON UN TRIUNFO porque la justicia argentina pocas veces castiga como debiera este tipo de delitos de violencia de género.
Por todo esto decimos:
HAY QUE DENUNCIAR
HAY QUE ACOMPAÑAR A LAS VICTIMAS
HAY QUE MEDIATIZAR LOS CASOS
Y HAY QUE DEMOSTRARLE A LA JUSTICIA QUE ESTAMOS HARTOS DE QUE SEAN TAN BENIGNOS EN LAS PENAS QUE DAN A QUIENES EJERCEN VIOLENCIA DE GÉNERO.
Gracias a quienes desde las firmas, las pancartas, la prensa y a todos quienes desde la conmocion por la gravedad de los hechos estuvieron cerca o anónimamente apoyando la causa de Eli.

Programa "Un antes y un despues"
San Javier - Cordoba - Argentina


"ENCARCELAR A LOS ABUSADORES"

El caso Eli Díaz: tan igual y tan distinto al de Romina Tejerina

Por Irina Santesteban
Diario La Arena (La Pampa)

¿Habrá condena al violador?
En esta segunda etapa, la del juicio a Arturo Benavídez, se verá si la justicia es completa. Pues no sólo es necesario comprender lo que significa el infanticidio como resultado de un embarazo no deseado y fruto de una relación de abuso y violencia; sino que sólo habrá justicia si además de erradicar el abuso hacia los niños, niñas y adolescentes, se juzga, condena y encarcela a los abusadores. Esta última parte es la que cuesta tanto lograr que se cumpla en nuestro país.
A pesar de que cada día se conocen y se denuncian más casos de niñas y niños abusados, son muy pocos los juicios y menos aún, las condenas.
La posición de la jerarquía de la Iglesia Católica y los sectores más conservadores ligados a ella, no ayuda y el caso del cura Grassi, es un ejemplo, quien pese a las graves acusaciones por las que está siendo juzgado, todavía no ha sido separado de su función como sacerdote. Hay que esperar la sentencia condenatoria, dice la Iglesia.
Y frente a esta posición benigna para con sus hombres acusados de abuso, la Iglesia mantiene una cerrada negativa a aceptar que la figura del infanticidio sea incluida nuevamente en el Código Penal, luego de su desaparición en 1994. Ello a pesar que el infanticidio es un crimen que se da casi siempre en embarazos no deseados y frutos de violación o abuso.
En Jujuy, bajo la influencia de la Iglesia, una buena parte de la población piensa que Romina está bien condenada, por haber matado a su hija recién nacida. Sin embargo, en el caso de la jujeña, su violador nunca fue juzgado y sólo permaneció 23 días preso. Tampoco se permitió, como lo pidiera oportunamente la defensa, hacer el ADN al cuerpo de su hija muerta, para corroborar que era hijo de quien Romina señalaba como su violador.


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